Donald Trump y su insistencia con el muro

La migración continúa siendo, por mucho, el tema más problemático para la administración BidenDonald Trump, ni tardo ni perezoso, ha decidido explotarlo al máximo. El lunes, el señor Trump realizó una visita a la frontera del sur del Estado de Texas, donde lo recibieron con bombo, platillo y harta pleitesía, como si fuera aún presidente en funciones.

Desde un paraje donde se aprecia el trabajo incompleto de construcción del muro, el gobernador de Texas, Greg Abbott, varios legisladores federales del Partido Republicano, el director estatal de seguridad y un par de sheriffs fronterizos hicieron el caldo gordo al quejarse del incremento de cruces ilegales y del aumento de la peligrosidad de los cárteles mexicanos para que el ex presidente Trump se explayara en su ataque contra las políticas del gobierno actual.

Con más retórica que datos, Donald Trump insiste en que, de haberse continuado construyendo, su muro estaría a dos meses de ser terminado y que la política migratoria de la administración Biden/Harris es un desastre que pone en riesgo la seguridad nacional de los Estados Unidos de América. Sabiendo que el tema de migración es popular especialmente entre los texanos, los republicanos aliados o alineados a Trump lo usarán para asegurar el control político de aquel estado en el corto y, tal vez, mediano plazo.

Mientras tanto, el gobierno de Joe Biden ha tenido que movilizarse para no perder terreno político mientras intentan resolver el entuerto que se enfrentan en términos de política migratoria. 

Para comenzar, el presidente Biden por fin destituyó a Rodney S. Scott  como comisionado de la Patrulla Fronteriza; Scott fue designado por Trump en enero del año pasado para encabezar las políticas de mano dura contra la migración indocumentada en la frontera sur estadounidense. El mismo Scott se había negado a seguir los lineamientos establecidos por el gobierno federal (en especial el de dejar de llamar “extranjeros ilegales” a las personas detenidas sin documentos) y estaba significando un obstáculo desde el interior para las reformas que se están realizando al sistema.

La destitución de Rodney Scott, el 23 de junio pasado, se da justo antes de la visita que la vicepresidente Kamala Harris hizo a la frontera sur de los Estados Unidos. Harris, quien finalmente se presentó en la frontera bajo la influencia de la presión ejercida desde el Partido Republicano, requería de un ambiente menos adverso dentro de la Agencia para poder realizar, como acabó sucediendo, una visita sin contratiempos. Con más preguntas que respuestas, la señora Harris estuvo en El Paso, Texas, para hacer énfasis en el carácter humanitario que tienen las políticas impulsadas por la nueva administración; salió a dar la cara para tratar de frenar la ofensiva de los republicanos.

Sin embargo, las críticas desde el frente de los republicanos-trumpistas no es el único que el gobierno de Biden enfrenta. Si, por un lado, hay una importante queja por lo que los republicanos llaman una política de “puertas abiertas”, por el otro hay un coro de voces que critican la tibieza con la que, acusan, el gobierno de Biden ha enfrentado el problema de la migración. 

Por ejemplo, el 17 de junio pasado la organización Amnistía Internacional publicó un reporte en el que califican de insuficiente la labor del gobierno federal estadounidense. En contraste con la acusación de política de “puertas abiertas”, Amnistía Internacional reporta que el gobierno de Joe Biden ya ha expulsado a más de 400 mil personas (haciendo uso, en parte, del llamado Título 42 que permite la expulsión expedita por razones de salud).

Así, las críticas a la política migratoria del gobierno de Biden llueven desde diestra y siniestra sin tener aún una ruta y fecha clara para la solución de la crisis. Estemos seguros de que el expresidente Trump seguirá haciendo apariciones públicas para hablar sobre este tema, aunque sea sólo para desviar la atención de las investigaciones que se realizan en su contra por daños al fisco. Tenemos un año para ver de qué cuero salen más correas.

Amando Basurto Salazar

Doctor en Estudios Políticos por la New School for Social Research y Maestro en Estudios en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México @amandobasurto amandobasurto@nomospolitico.com

http://nomospolitico.com

Publicado también en Cuestione el 4 de julio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s